martes, 16 de julio de 2013

Naufragio

Desorientado. Ah, la polar
enterrada
tres palmos bajo la rambla.
Dime dónde quieres ir.
Te llevo.
No, no tan lejos.
¿El Diablo? No, no tan alto.
No más allá del dolor.
No más allá de la vida.

En tus ojos. En tus tímidos ojos.
No en tu mirada. Solo en tus ojos
vuelvo a ser un niño
enamorado.

Se me acaba la noche.
Después vendrá lo más oscuro, acaso.
Si no salto ahora al vacío
de tus labios
quedaré atrapado en mi culpa.
Pero si salto...
¡Ay, cometas! ¡Ay, pájaros nacidos del frío!
¡Ay, ángeles con alas de cristal!
¡Ay, si salto..!
No saltaré
sin escalera
de color. Picas, corazones.
Vas de farol, lo sé.
Yo tampoco llevo nada.
Se me agota la noche.
Tengo vértigo.
Luces verdes.
Me voy.

Estoy vacío
como el mercado de San Antonio.
Viejo, vacío, inútil, expectante.
¡Dejadme, cicatrices,
devolvedme a mi tierra
de lobos solitarios
y siemprevivas tristes!


Desorientado. No sé
qué hacer ni dónde ir.
Tahur con las páginas amarillas
en la manga,
La brújula del corazón
ha perdido el campo magnético del alma
y la noche, si aún queda, 
es el unico vestigio
del naufragio.

Si ya no juegas contra mí,
tormenta, mar de fondo,
déjame al menos
seguir fingiendo
que voy ganando.

 All I can do tonight is to sit down and listen to old Tindersticks songs...

2 comentarios:

Hugo y Porcia. dijo...

Jolín, amigo mío, yo que ando rabiosa (ver post) no encuentro consuelo en tu poesía. Oscuridad en la que nos encontramos metidos estos cáncer, cuando queremos tan alegres, cuando queremos tan desconsolados.
Este es mi rol gatuno ¿eh? pero sigo siendo Libertad.
Besito

Víctor dijo...

Ya ves, la luna anda inquieta... Qué le voy a hacer.